Hace dieciséis años comenzó una importante saga en el género videojueguil del sigilo con toques de fantasía llamada Thief. Pese a la popularidad que alcanzó y a sentar algunas importantes bases del género, no volvió a hablarse de ella desde su entrega Deadly Shadows, hace ya diez años, hasta principios de este año.
Ambientado cientos de años después de su predecesor y con un personaje distinto (aunque con el mismo nombre y similar trasfondo), el nuevo Thief (conocido por los más veteranos como Thief 4) es asequible a todo el mundo conozca o no la saga.
Con acceso a cualquier plataforma actual, gráficos a la altura y un sistema muy divertido, Thief únicamente cometió un fallo importante: Llegó demasiado tarde.





