jueves, 26 de septiembre de 2013

[Análisis] TESV Skyrim: Cultura rolera


The Elder Scrolls es una serie de videojuegos de rol de corte clásico cuya principal característica siempre ha sido una libertad casi absoluta en cuanto al cumplimiento de las misiones y la exploración del inmenso mapeado.
Hasta ahora existen cinco entregas de la serie, todas ellas siendo éxitos sin precedentes en su época
:
  • Arena(1994)
  • Daggerfall(1996)
  • Morrowind(2002), aun a día de hoy el mejor juego de rol para muchos aficionados.
  • Oblivion(2006)
  • Skyrim(2011), este último siendo el primer juego en estar totalmente doblado al castellano.
Por lo general todos se desarrollan en alguna región del mundo ficticio de Nirn, donde nuestro personaje debe hacer frente a un suceso de gran importancia y generalmente con un sentido apocalíptico...o no, ya que la saga TES (abreviatura usada para referirse a The Elder Scrolls) es conocida principalmente por la libertad de elección, la increíble cantidad de misiones ajenas a la trama principal y al hecho de que no existe un final (aunque terminemos la historia central, siempre podemos seguir jugando indefinidamente).

Me convertí en fan de estos videojuegos en cuanto jugué a su cuarta parte, Oblivion, un título gráficamente algo desfasado para su momento pero increíblemente mágico. Esto provocó que me lanzase de lleno a por el TESV: Skyrim, el mismo día de su estreno mundial (11/11/11), algo extraño en mi ya que no suelo comprar nunca juegos de salida ya sea por su precio o por la necesidad de informarme bien antes de pagar tanto.
Casi han pasado dos años y Skyrim sigue siendo uno de los mejores títulos del catalogo de esta generación de consolas, y los que lo tenemos seguimos disfrutando de el como el primer día.

Los pergaminos predijeron tu llegada

Skyrim comienza con nuestro personaje despertando en una carreta de prisioneros camino a su ejecución debido a su entrada en la región (Skyrim, de ahí el nombre del juego) justo en el momento en el que el Imperio (fuerza militar soberana de las regiones civilizadas) tendía una emboscada a los rebeldes Capas de la Tormenta.
En ese momento comienza la creación de nuestro personaje, empezando por seleccionar una de las diez razas civilizadas del universo TES que se dividen en humanas (imperial,nórdico,guarda rojo y bretón), élficas (alto elfo, elfo oscuro, elfo del bosque y orco) y "bestiales" (los felinos khajiit y los lagartos argonianos) y siguiendo con rasgos mas concretos como la constitución, color de piel, forma de la cara..etc.

Por "suerte", nuestra ejecución se detiene en el último momento debido al regreso de los dragones, criaturas legendarias que fueron exterminadas hace cientos de años por los héroes nórdicos de Skyrim.
En el momento en que logramos escapar de la masacre, se abre ante nosotros un sinfín de caminos y posibilidades, ya que todos los aspectos del juego están totalmente disponibles nada más terminar este original prologo.
Podemos dejar la historia aparcada (por propia experiencia puedo asegurar que incluso se os puede olvidar completamente) pero si decidimos descubrir más sobre la venida de los dragones se nos revelará nuestro papel como Sangre de Dragón, un legendario guerrero capaz de absorber el alma de esas bestias para aprender sus poderes, conocidos como Gritos.


El argumento no llama especialmente la atención, ya que en un juego con tantas posibilidades hasta la mejor historia pasaría un poco de largo, pero está bastante bien aprovechado ya que nos obliga a recorrer el gigantesco mapeado de Skyrim queramos o no.
Dejando de lado las misiones secundarias mas típicas y literalmente infinitas (buscar ciertos tesoros,matar a cierto enemigo) tenemos otras mucho más complejas que rivalizan con la historia principal como la Guerra Civil de Skyrim, en la que podemos elegir si ayudar al Imperio a eliminar a los rebeldes o luchar en la rebelión de los Capas de la Tormenta para darle independencia a la región o la participación en alguno de los gremios, organizaciones como el Colegio de Magos o el Gremio de Ladrones donde podemos demostrar hasta que punto llegan las habilidades de nuestro héroe.

Incluso obviando el factor inacabable del juego y queriendo sacarle únicamente todo el jugo a los eventos principales, Skyrim necesita de mas horas que casi todos los juegos actuales juntos.

El héroe que tú quieras ser

En total tenemos 18 habilidades que van mejorando con el uso y que nos permiten subir de nivel para mejorar salud,aguante o magia.
Estas habilidades se dividen en tres grupos de seis (Guerrero, Ladrón y Mago), una clasificación puramente nominal ya que todas son perfectamente combinables.
Algunas están orientadas a afrontar el combate de forma directa (armas de una mano o de dos, magias ofensivas como bolas de fuego), otras a un estilo más "sutil" (arcos, discreción, robo, hechizos de invisibilidad) y unas pocas más artesanales y avanzadas (elocuencia para comerciar o interrogar, herrería para forjar nuestras armas y armaduras, encantamiento para insertar hechizos en los objetos o alquimia para crear pociones y venenos).
Nuestro Sangre de Dragón puede especializarse en un solo campo, mezclar varias opciones (un tipo sigiloso con un martillo a cuestas es posible) o dominarlas todas poco a poco.

Conforme suben nuestras habilidades se va rellenando una barra que indica nuestro progreso de nivel, una vez llena podremos aumentar en 5 puntos nuestra salud, aguante (y capacidad de peso a llevar, sumamente importante ya que se puede coger de todo) o magia y obtendremos un punto para gastar en "mejoras" de alguna habilidad como sumar un 20% al daño con armas de una sola mano o reducir el coste de magia de ciertos hechizos.
También hay varios "extras" ajenos a las habilidades y el nivel como bonificaciones permanentes al cumplir determinadas misiones o la posibilidad de convertirnos en vampiro u hombre lobo.


Nuestro nivel de personaje también influye en el tipo de enemigos que nos encontraremos, ya que es costumbre en los TES que los enemigos tengan una progresión casi paralela a la nuestra.
Muchos entienden esto como un sistema que facilita el juego cuando en realidad le da cierta complejidad, además de que hay ciertos monstruos o personajes que tienen un nivel fijo (más o menos, si estamos a un nivel demasiado alto se refuerzan un poco) y que nos destrozarán si no vamos preparados.

Adentrarnos en un túmulo nórdico (la mazmorra clásica de Skyrim) a nivel 5 nos hará toparnos con ratas gigantes y momias resucitadas con armas oxidadas, hacerlo a nivel 20 incluirá arañas gigantescas, trolls y no muertos armados hasta los dientes que nos partirán en dos, y lo mismo pasa con los tipos de dragón.
Y si eso no es suficiente Skyrim ofrece varios niveles de dificultad que aumentan el daño provocado y soportado por los enemigo, desde Muy Fácil hasta uno añadido hace poco llamado Legendario, que son necesarios explorar en cierto punto ya que podemos subir de nivel indefinidamente.

Cazavampiros, arquitecto y domador de dragones

Como no podía faltar en un juego como Skyrim, al de un tiempo de su estreno empezaron a llegar los contenidos descargables o expansiones que, por suerte, solo fueron tres y bastante trabajadas en general.
Una cantidad excesiva de contenidos adicionales de pago a veces mancha el nombre de un buen  juego, en este caso fueron más inteligentes.

Primero salió Dawnguard, la historia de un señor de los vampiros con la ambición de eliminar la debilidad de su especie a cualquier precio y su guerra contra los cazavampiros de La Guardia del Alba.
Aunque no cambiaba mucho la trama principal de Dawnguard, nuestro Sangre de Dragón debía elegir de que bando estaba, teniendo cada facción misiones secundarias propias (infinitas si no terminábamos las principales) y bonificaciones especiales (nuevo equipo y mejoras con la Guardia del Alba, nueva transformación vampírica con los chupasangre).
Se incluían nuevos enemigos, nuevas armas y armaduras y un par de nuevos hechizos, todo ello implementado directamente en la propia región de Skyrim (debemos explorar de nuevo muchas zonas).

Hearthfire fue algo decepcionante, ya que básicamente añadía tres nuevas casas (en el original hay cinco) con la novedad de que debíamos construirlas nosotros de cero y detalle a detalle, eligiendo si tener una casa con bibliotecas y laboratorios o con salas de trofeos y armerías.
También nos permitía adoptar niños, una característica que desde mi punto de vista se puede ignorar al igual que la de casarnos.


Por último esta Dragonborn, una expansión en toda regla que nos llevaba a una región completamente nueva (no para los que jugaron al TES III) con muchos añadidos nuevos en historia, enemigos, objetos en general y hechizos.
En esta expansión teníamos que enfrentarnos al supuesto primer héroe del que ahora llevamos su nombre, el Sangre de Dragón, por lo que muchos aficionados le dieron una importancia argumental igual a la del juego original.

Aparte de las tres expansiones, cada cierto tiempo fueron saliendo actualizaciones gratuitas que solucionaban errores (quien siga esperando un juego de esta amplitud sin errores es que no entiende de videojuegos) y añadían nuevas características (eliminar el límite de nivel, añadir combates a caballo..).

El hermoso paisaje de Skyrim

Si algo necesita un juego de libertad como Skyrim es un mundo que no aburra y que siempre nos llene los ojos de imágenes memorables.
Llanuras, lagos, castillos, cumbres nevadas... Skyrim lo tiene todo construido con un detalle alucinante que te deja pegado a la pantalla cuando tu personaje no hace más que andar por los caminos en busca de alguna aventura.
Cada lugar tiene su historia, su fauna y sus mazmorras que explorar, las cuales se "renuevan" cada cierto tiempo para que podamos volver a disfrutar tanto del viaje hasta ellas como de nuevas aventuras en su interior, todo ello acompañado por unas melodías preciosas que tienen un papel ambiental..

Podemos recoger flores para nuestras prácticas de alquimia, buscar la guarida de un dragón o huir de cazarrecompensas si nos va lo criminal, todo ello a lo largo y ancho de un mapa gigantesco.



Como juego de sandbox (no lineal) Skyrim simboliza la perfección, como juego de rol es casi insuperable y lo que está claro es que no hay otro igual, no hay juegos de los que puedas hablar definiéndolos como "al estilo Skyrim" porque es imposible encontrar algo semejante.

The Elder Scrolls V: Skyrim es al Rol Sandbox lo que un Final Fantasy al Rol Japonés, no se puede hablar del género sin jugar a el.

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