martes, 31 de enero de 2017

[Análisis] Digimon World: Next Order (2017)


Para muchos aficionados al mundo de los videojuegos el año 2017 significa recibir juegos muy famosos por su exclusividad, esperar anuncios de sagas importantes e incluso la llegada de nuevas consolas. Para mí, sin embargo, este nuevo año era importante por el estreno de un título que me lleva interesando desde hace mucho tiempo y cuya confirmación para nuestro continente me hizo olvidarme de cualquier otro videojuego. Yo formé parte de ese grupo de niños que disfrutaron enormemente con el Digimon World de la primera PlayStation hace casi dieciséis años, hasta el punto de que el avance tecnológico y el desarrollo de muchísimos juegos nuevos no lograba evitar mi deseo de ver otra vez un título con esa temática y jugabilidad. La exigente crianza de tu propio monstruo digital, el desarrollo de la ciudad principal y una trama que, al no tener nada que ver con el anime (pues el juego está basado en los productos originales de Digimon) proporcionaba la perspectiva adecuada sobre el Digimundo. Lo más curioso de aquel juego es que nadie que lo haya jugado ha sido capaz de olvidarlo, ya fuese en el buen sentido (jugadores que disfrutábamos muchisimo con la crianza, el reclutamiento y la dificultad) o en el malo ("ese en el que el monstruo se hacía caca"). Posiblemente el único mal recuerdo que tengo es que en nuestro territorio era imposible finalizar la historia debido a ciertos fallos que muchos desconocíamos como tales y pensábamos que simplemente nos faltaba algo por hacer.

Ahora, tantísimos años después, por fin podemos disfrutar de una secuela de aquel videojuego inolvidable: Digimon World: Next Order.
Una versión traída directamente de un título de PSVita que salió en Japón hace un año, pero adaptada a PlayStation 4 y con varias mejoras importantes. Vuelven la crianza, la dificultad, la prosperidad de una ciudad que depende de nosotros y una historia excelente, todo ello mejorado con algunos añadidos que convierten Next Order en un título que no depende de la nostalgia, sino que destila calidad por sí mismo. Gracias al apoyo que recibió Digimon Story: Cyber Sleuth en su distribución internacional hace apenas un año, Bandai Namco ha podido traer este juego con textos en castellano para ampliar aún más el número de compradores y satisfacer a aquellos que, aunque tengan un buen dominio del inglés, prefieren pasarse los juegos en su lengua materna.
Para mí ha sido uno de los lanzamientos más esperados y ha sido un placer comprobar que el resultado final de esta entrega es excelente. Acaba de empezar el año y, gracias a Next Order, ya estoy más que satisfecho en lo que a videojuegos se refiere.

Los escenarios son amplios y muy coloridos, jugando con la iluminación en diferentes momentos del día.
La historia comienza de forma similar al primer World, encarnamos a un jugador o jugadora de V-Pets (Tamagotchi donde nació la franquicia Digimon) que es arrastrado por sorpresa a un Digimundo amenazado por la aparición constante de varios Machinedramon muy agresivos.Tras un intenso prólogo donde combatiremos mano a mano con algunas de las criaturas más poderosas de la franquicia conoceremos a Jijimon, el anciano de la pequeña ciudad de Floatia, que aprovecha nuestra inesperada aparición para pedirnos ayuda resolviendo el misterio de los Digimon agresivos y encontrando habitantes que ayuden a expandir la urbe. Así, acompañados de nuestros dos fieles monstruos digitales, se abre a nuestros pies un extenso y bonito mundo que tendremos que explorar para descubrir su historia, realizar emocionantes combates, reclutar nuevos habitantes para Floatia y muchas cosas más, como obtener materiales de construcción o resolver acertijos. Next Order es un juego bastante abierto y la única limitación a la hora de explorar nuevas zonas y cumplir objetivos opcionales es la preparación y entrenamiento que hayan recibido nuestros compañeros, aunque la propia trama principal ya nos motiva de sobra a verlo casi todo.
Una trama que por lo que he podido ver hasta ahora (en el momento de realizar este análisis llevo 29 horas de juego y estaré a mediados del Capítulo 2 de los que creo que son cinco más el postgame) es tan buena como cabría esperar en un videojuego de Digimon, con situaciones interesantes, conversaciones decentes y personajes bastante memorables, algunos de ellos nuevos y otros viejos conocidos. Destacar a cierto héroe al que no veíamos desde hacia años y cuya presencia confirma que Next Order es una secuela del clásico de 1999 (no es estrictamente necesario haberlo jugado).

Uno de los principales cambios de esta entrega es que no tenemos que criar a un Digimon, sino a dos a la vez. Esto implica mayor complejidad en el entrenamiento, calcular bien las necesidades de ambos (así como sus estrategias conjuntas en combate) y tener cuidado con el uso de objetos, ya que obviamente tendremos el doble de gastos. El sistema de crianza de Next Order es el mismo que el del primer World con algunos añadidos para hacerlo más entretenido, siendo el pilar de la jugabilidad. A nuestros dos compañeros los tendremos que alimentar, llevar al baño, dejar dormir cuando tengan sueño y, si no queremos ser derrotados a las primeras de cambio, llevar a la sala de entrenamiento. Todas nuestras acciones respecto a los Digimon influirán en sus estadísticas, que se dividen entre las que aumentan con entrenamiento (puntos de vida, puntos de acción, fuerza, resistencia, sabiduría y velocidad) y las que cambian en función de la crianza (felicidad, disciplina, fallos, vínculo con el entrenador, vínculo entre ellos, peso). Todas y cada una de estas estadísticas influyen en la digievolución desde la etapa más baja (Bebé 1) hasta la más alta (Mega, sin contar las fusiones que resultan en Súper Mega), y a la larga también en las reencarnaciones de nuestros Digimon, pues al morir de viejos renacerán como digihuevos (nosotros elegimos qué huevo será) y los nuevos bebés que criemos tendrán cada vez más y más potencial.

La comunicación con nuestros Digimon es imprescindible para saber cuándo tienen hambre, sueño o ganas de ir al baño.
Pero los monstruos digitales no son los únicos que mejoran en este juego, ya que nuestro personaje tendrá hasta 71 habilidades que desbloquear con puntos de experiencia que se consiguen aumentando el nivel de entrenador. Aunque subirlo se logra "haciendo cualquier cosa" (todas las acciones ayudan a llegar al siguiente nivel) el proceso es bastante lento para que escojamos con muchísimos cuidado qué habilidades queremos obtener, y es realmente complicado porque las hay que influyen en prácticamente todas las mecánicas del juego. Aumentar la vida natural de nuestros Digimon, tener una mayor herencia de estadísticas al renacer, habilitar nuevas opciones de combate, mejorar los efectos de cada acción de crianza, disponer de más espacio en nuestra bolsa de objetos, extraer más materiales de construcción o hacer que nuestros compañeros se curen poco a poco mientras exploramos son algunas de nuestras opciones, algunas con mayor gasto de puntos que otras y distintos rangos dentro de cada una. En función de nuestra forma de jugar acabaremos dando prioridad a unas habilidades sobre otras, al menos hasta que podamos activarlas todas (la cantidad de horas necesarias para ello escapa a mis cálculos).
Yo, por ejemplo, he procurado activar la mayor cantidad posible de estas cualidades especiales relacionadas con la herencia y el potencial de mis criaturas, de forma que renazcan con estadísticas cada vez mayores y su entrenamiento produzca mejores resultados. Esto me parece importante si se juega en la dificultad normal, añadida en esta versión para disfrutar al máximo del juego, que tiene mayores exigencias en todo (conseguir un Mega requiere de muchísimo trabajo y se obtiene mucho menos dinero en los combates) y es totalmente fiel al estilo de Digimon World.

Otra parte del juego donde se dejan notar mucho nuestros avances es la propia ciudad, una más de los protagonistas de Next Order. Floatia empieza como un pequeño campamento con un par de casuchas y una decena de habitantes, pero acabará siendo una ciudad enorme, dividida en distritos con todo tipo de edificios diferentes. Para conseguir esto no hay más que reclutar Digimon, ya sea conversando, cumpliendo misiones (principales o secundarias), resolviendo puzzles o directamente combatiendo, para que se conviertan en habitantes y ofrezcan sus servicios. Hay muchísimas criaturas por todo el juego que pueden pasar a formar parte de la ciudad y todas tendrán alguna función, ya sea abrir nuevos locales o añadir más opciones a los ya existentes. Un restaurante (con todo tipo de platos relacionados con la crianza), diferentes tiendas de objetos (curación, combate, especiales, tiendas de campaña para descansar en cualquier sitio), mejoras en el campo de carne (de donde obtenemos alimento para nuestros compañeros), un constructor (donde usamos los materiales obtenidos en la exploración para subir el nivel de todos los demás locales), un coliseo, un dojo sobre digievolución o el imprescindible y famoso transporte Birdramon para viajar a cualquier sitio por unos cuantos bits. Esos son algunos de los servicios que yo he logrado habilitar, y seguramente no haya reclutado ni a la mitad de los habitantes.

Aprender habilidades de entrenador es imprescindible para mejorar la crianza, la exploración e incluso la economía.
El combate en esta entrega puede que sorprenda a muchos, sobretodo a aquellos que hayan jugado al Digimon Story: Cyber Sleuth pero no a los World clásicos, ya que ambos "estilos" (Story y World) suelen funcionar de manera distinta. En Next Order no controlamos a los Digimon, sino que debemos darles algunas instrucciones y confiar en que sepan actuar debidamente en función de su tipo, atributo y ataques (tenemos la típica "ruleta" invisible de fortalezas y debilidades sobre estos tres aspectos), todo en tiempo real y contra enemigos que rondan por el mapeado esperando abalanzarse sobre nosotros, ya sea en solitario o en grupo. Dependiendo del lugar y la hora del día encontraremos unos u otros rivales a batir, y al aproximarnos podremos ver su nombre y un nivel que sirve como valoración general de las estadísticas de ese Digimon (pues en realidad no hay niveles como tales respecto a las criaturas). Si llevamos dos acompañantes mucho más poderosos de lo necesario en una zona concreta es posible que los enemigos se aparten a nuestro paso, pero lo más normal es que se abalancen sobre nosotros y tengamos que luchar o intentar huir. Es importante planear de antemano las batallas en las que podemos involucrarnos y saber cuándo escapar (antes de empezar la pelea, ya que escapar durante ella afecta en gran medida a la felicidad y el vínculo con nuestros compañeros).

Los Digimon combaten guiándose por las tácticas que les hayamos configurado de antemano (que pueden cambiarse en plena pelea, al igual que el rival objetivo), ya sea gastando PM para luchar al máximo, usarlos de forma equilibrada o reservarlos. Sus ataques son siempre habilidades que hayamos aprendido en otros combates (cuando nos atacan hay una pequeña posibilidad de aprender ese golpe) y que se asignan en una tabla común a todas las criaturas donde aparecen los diferentes golpes divididos por tipos e iluminados u oscurecidos si ese Digimon puede o no usarlo. Por ejemplo, un ChaosGallantmon puede usar casi todos los ataques de tipo agua/hielo, oscuridad y algunos del tipo máquina. Cada compañero podrá tener asignado de uno a cuatro ataques en función de los puntos invertidos en la rama relacionada de las habilidades de entrenador.
Otro factor importante son los puntos del Poder de Orden, una especie de "segundos PM" que se reinician en cada combate y aumentan cuando pulsamos X cada varios segundos o se da alguna situación especial. Podemos usarlos al abrir un menú radial (que se cierra tras cinco segundos) donde se nos ofrece gastarlos en un ataque concreto sin coste de PM, poses defensivas, la habilidad especial de ese Digimon o, cuando tengamos muchos, el ataque definitivo. Hay muchisima estrategia en este sistema y es importante saber cuándo reservar Puntos de Orden mientras nuestros compañeros luchan de forma independiente y cuándo dar una instrucción concreta.

Distraerse, usar un objeto curativo a destiempo o malgastar el Poder de Orden suelen desembocar en fracaso casi siempre.
El total de monstruos digitales que podremos criar y combatir en este Digimon World: Next Order es de casi 230 (se añadió una docena respecto a la versión original de Vita), un número al parecer ampliable mediante futuros contenidos descargables gratuitos. Hay de todo, desde los más conocidos gracias al anime hasta aquellos que nunca han salido de los videojuegos y las cartas originales, pasando por algunos que hace muchos años que no aparecen. Todos ellos merecen mucho la pena y son útiles con buen entrenamiento, excepto quizás los Digimon "fallidos" (y también obligatorios, la verdad) que obtenemos por descuidar totalmente la crianza (a diferencia del primer World, Numemon o Sukamon no tienen mucha utilidad oculta). Destacaría a los Caballeros Reales (todos, si no me equivoco), los Siete Grandes Señores Demonio, ciertos Guerreros Legendarios (Agunimon, KaiserGreymon, MagnaGarurumon y Susanoomon. Creo que también Lobomon) e incluso un par de la nueva serie Digimon Adventure Tri (Meicoomon y Meicrackmon).
Tras muchísimas horas, mejoras de entrenador y renacimientos de huevos es posible que podamos controlar en parte los arboles evolutivos e ir directamente a por el que queremos (los más fuertes son imposibles de obtener en pocas horas), pero para entonces el sistema de juego nos habrá hecho valorar a cualquier Digimon sean más o menos conocido y hasta querremos probarlos a todos.

En el aspecto gráfico y de potencia en general no destaca mucho el hecho de que este título sea una versión de un juego técnicamente inferior. El juego es enorme, colorido, con detalles de sobra, totalmente fluido y exento de fallos (yo no he sufrido el más mínimo amago de bug), siendo poco perceptible lo de ser un port de PSVita más que por algunos diseños que quedarían mejor más detallados. Respecto al sonido no se puede pedir más, melodías ambientales para distintas situaciones o lugares, unas cuantas para los combates y una intro que podemos volver a escuchar cuando se activa el evento más emocionante del juego (las ExE, fusiones entre nuestros Digimon cuando la situación es desesperada). Muchas de las melodías están basadas en las del Digimon World de antaño, algunas incluso son idénticas, así que la nostalgia nos golpeará con fuerza durante casi todo el juego.
Digimon World: Next Order es uno de los mejores videojuegos del Universo Digimon que he tenido el placer de jugar, y lo digo sabiendo que aún me quedan incontables horas para pasármelo y otras tantas para exprimirlo al máximo. Los que amaron Digimon World amarán Next Order y a cualquier otro fan del Digimundo seguramente le acabe enganchando como pocos videojuegos. En resumen, un gran juego, con mecánicas excelentes, muy divertido y tremendamente adictivo. Aunque algunos no logren verlo, Digimon se mantiene imparable.

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