Hay muchos factores determinantes a la hora de explicar por qué los videojuegos de rol desarrollados por Bioware tienen tantísimo éxito. Tienen historias épicas, ambientaciones de ensueño, jugabilidad asequible y muchas otras virtudes, pero sin duda, la mayor de todas ellas es el papel que tienen los personajes que nos acompañan.
Su carisma e importancia en la mayoría de situaciones los convierte en portadores de mayor protagonismo que la propia historia o nuestro personaje principal. Podemos charlar con ellos, conocer sus más oscuros secretos, crear amistades, rivalidades o romances, y a veces incluso nos darán un par de lecciones sobre nuestra forma de jugar.
Su carisma e importancia en la mayoría de situaciones los convierte en portadores de mayor protagonismo que la propia historia o nuestro personaje principal. Podemos charlar con ellos, conocer sus más oscuros secretos, crear amistades, rivalidades o romances, y a veces incluso nos darán un par de lecciones sobre nuestra forma de jugar.






